Esta es unas de las mas ultimas produciones preparado por el legendario pianista y arreglista Rafael Solano y la cantante Luchy Vicioso para el sello de Mateo San Martin Kubaney Records
Por Alci de la Rosa Domínguez, miembro fundador de ACROARTE
NACÍA UNA NUEVA
DÉCADA, LA DE LOS AÑOS 60, Y CON ELLA NACÍA LA MODERNIDAD EN LOS
PUEBLOS DE HISPANOAMÉRICA CON EL AUGE INDETENIBLE DE LA TELEVISIÓN que
se convirtió en la gigante catapulta para impulsar a la fama a cientos y
cientos de artistas que sin ese medio le hubiese sido muy difícil
alcanzar el estrellato.
En República
Dominicana sólo existía desde el 1952 un solo canal, El Palacio
Radiotelevisor La Voz Dominicana, propiedad de Petán Trujillo, hermano
del jefe polìtico de la Nación, Rafael Leonidas Trujillo, pero a finales
de ese decenio surge Rahintel, Canal 7, el cual abrió sus estudios a la
nueva camada de aspirantes del arte que por una razón u otra no
encontraban cupo en el canal oficial.
Los jóvenes
dominicanos de esa época aspiraban a tener ya un ídolo moderno de la
canción como los exhibían otros países y ese deseo se dio cuando
apareció en la pantalla chica del Canal 7 una niña de apenas 10 años
cantando una canción romántica, de tez blanca, con ojos soñadores y pelo
lacio de principesa, que le caía suavemente en los hombros, pero sobre
todo una voz preciosa que impactó a todo el mundo por el manejo tan
natural de los tonos altos y bajos, esa pequeña figura luego se
convertiría en la gran cantante Luchy Vicioso.
Su
descubrimiento se dio por una señora de nombre Ludgarda Casanova que
visitaba su casa ubicada en la calle Polvorín de Ciudad Nueva quien se
maravillaba al oírla cantar y como ella era conocida del Maestro Rafael
Solano, quien vivía en una pensión de la calle Padre Billini, del mismos
sector, y director artístico del Canal 7, le habló de la niña que
cantaba como nadie en este país. Solano no le dio importancia al asunto,
pero siguió insistiendo hasta que el maestro le hizo la prueba y se
volvió loco con la prodigiosa voz de Luchy, tanto así que llamó con
urgencia el exitoso compositor, Dr. Manuel Tronco y éste
al escucharla en su canto, de la emoción se puso a llorar.
De inmediato la
gerencia de la televisora le produjo un programa, que con el nombre de
"Noche de Luchy", bajo la dirección del maestro Solano, se convirtió
rápidamente en todo un acontecimiento nacional con una audiencia masiva
especialmente de niños y jóvenes que se identificaron con el estilo de
la nueva estrella de la canción y tal fue el éxito que ese año de 1960
ella y el también joven cantante Arístides Incháustegui ganaron el
premio "Artistas más Populares de la Televisión".
Ya convertida
en una jovencita la integraron al famoso programa meridiano "La Hora del
Moro" para formar parte de un elenco integrado por las figuras de más
arraigo popular del momento como Niní Cáffaro, Fernando Casado, Los
Solmeños, Francis Santana y otros.
Su primera
producción discográfica fue titulada " Matices", título de uno de los
temas y que contenía otras canciones como Si Nadie Amara de Rafael
Solano, Tus ojos de Babín Echavarría, entre otras. Más adelante vinieron
muchas otras grabaciones. Ganó el premio El Dorado en 1978 y fue
premiada en la ciudad de Nueva York en 1983.
Todos los
jóvenes de la época esperaban semana tras semana esa "Noche de Luchy" o
"La Hora del Moro" para disfrutar de la artista bonita que cantaba como
los ángeles y cada cual elaboraba sus fantasìas de sus amores platónicos
con la juvenil cantante y ese masivo encantamiento hizo a Luchy Vicioso
la novia de todos.
Rafael Solano Sánchez (nacido el 10 de abril de 1931 en
Puerto Plata) es un
pianista,
compositor, escritor,
1 y ex-embajador dominicano ante la
UNESCO.
2 3 Autor de más de un centenar de composiciones de diversos géneros que abarcan las de corte
romántico,
folklóricas, así como también corales y
religiosas, además de
merengue, por supuesto. Su canción
Por amor ha sido la canción dominicana de mayor proyección en el mundo, traducida a varios idiomas e interpretada por cantantes como
Niní Cáffaro,
Marco Antonio Muñiz,
Jon Secada, el
Mariachi Vargas,
Vicky Carr y
Plácido Domingo.
Comienzos
A los once años era considerado como un niño prodigio y presentado en las funciones teatrales de su pueblo.
Violinista,
chelista, tocador de armonio en la iglesia parroquial, pronto se dedicaría al
piano. En
1950 se traslada a la ciudad capital y se inscribe en el
Conservatorio Nacional de Música.
Luego de completar
todos los
cursos, se desvía de su meta como pianista de conciertos para ingresar a
la Voz Dominicana, primer canal de televisión y centro que sirvió de
base al desarrollo disciplinas musicales.
En poco tiempo se convierte
en uno de los directores musicales de aquella empresa, actuando junto a
reconocidos músicos provenientes de
Italia,
Cuba,
México y
Argentina con quienes comparte las herramientas básicas y los tecnicismos de la composición y arreglos orquestales.
Poseído aún de mayores aspiraciones se embarca hacia
Nueva York en procura de las enseñanzas particulares del renombrado compositor y maestro norteamericano
Hall Overton y de la
New School of Social Research, prestigioso
centro de estudios de esa ciudad.
Producciones para la televisión
Con su retorno a
Santo Domingo, Solano desarrolla la nueva faceta de
productor de televisión. Algunos de sus programas han permanecido en la memoria de sus compatriotas. El primero de ellos,
La hora del moro transmitido en
1959 fue una producción dominical que propició la aparición de nuevas luminarias
del canto, ámbito restringido hasta entonces a La Voz Dominicana fundada por
Petán, hermano del dictador
Trujillo.
De estos programas surgieron las voces de
Aníbal de Peña,
Fernando Casado,
Horacio Pichardo,
Niní Cáffaro,
Julio César Defilló,
Arístides Incháustegui,
Los Olmeños,
Luchy Vicioso,
José Lacay y otros tantos.
Años más tarde, fruto de una casi obsesiva idea de pescar nuevos
talentos, Solano junto a Nobel Alfonso, se decide a reproducir aquella
inolvidable "Hora del Moro", pero en forma diaria, para luego
re-nombrarla como
El show del medio día, nombre con el cual aun existe en
Santo Domingo.
Solano fue también el creador del
Festival de la Voz, cantera de nuevos talentos de donde surgieron
Fernando Villalona,
Frank Valdez,
Adalgisa Pantaleón,
Sergio Vargas,
Manny Oliva,
Fausto Guillén y muchos más.
También fue productor junto a
Yaqui Núñez del Risco del programa diario nocturno
Letra y Música, logrando gran impacto por su contenido innovador, de música y opinion. Fue también productor del programa
Solano en Domingo a finales de la década de los setenta.
Legado musical
Además de "Por Amor", canción ganadora del
I Festival de la Canción Dominicana en la voz de
Niní Cáffaro, sus composiciones han sido grabadas por un sinnúmero de artistas. Entre ellas podemos mencionar
En la oscuridad difundida en la voz de
Fernando Casado, por
Marco Antonio Muñiz y
Tito Rodríguez;
En ruinas interpretada por
Felipe Pirela;
Quiero verte, en la voz de
Vicentico Valdez y
Yo soy tu enamorado grabada también por Tito Rodríguez.
Otras populares canciones de Rafael Solano son "
Cada vez más", "
Confundidos", "
Mi amor por ti", "
Confesión de amor", "
Perdidamente enamorado", "
El diez de abril", "
Me cansare de ti", "
El sonido de tu voz", "
Magia" y "
Una primavera para el mundo" con letras del poeta
Rene del Risco.
En el campo de la
música folklórica compuso, "
Como Juan", "
Fandango, güira y tambora", "
Mocanita" y los
bolemengues "
Dominicanita" y "
Pensándolo bien", este último con letras de
Yaqui Núñez del Risco, todas grabadas en su propia voz y con el acompañamiento de su orquesta.
Como escritor
El
maestro Solano, como cariñosamente se le conoce, además de
compositor, pianista y director de orquesta, ha logrado a la par
reconocimientos como escritor. Su columna titulada "Solanismos"
publicada en el
Listin Diario 1975 era esperada en forma asidua por los lectores de ese
periódico. En el año
1992, publica su primer libro titulado
Letra Y Música
(Editora Taller); según explica su autor en el prólogo del mismo que no
se trata de una autobiografía en el sentido usual, sino de "relatos
autobiográficos de un músico dominicano".
En el año
2003, la
musicóloga Catana Pérez de Cuello y Rafael Solano se unen para publicar un libro titulado,
El merengue, música y baile de la República Dominicana.
La trascendencia de este libro por su calidad de escritura y el aporte
al estudio científico de la música popular del país, le valió el
Premio Nacional Feria del Libro en
2005,
seleccionado unánimemente por un exigente jurado formado por escritores
e intelectuales. Ademas, Armando Manzanero fue otro interprete de
Solano, con canciones como "Mia".
Premiaciones y otras facetas
Rafael Solano fue embajador y delegado de la
República Dominicana ante la
Unesco en
París, entre
1982 y
1986 y ha sido condecorado por el gobierno Dominicano con la "
Orden de Duarte, Sánchez y Mella.
En
1976 recibió el premio
El Gran Dorado y en
2005 El Soberano, ambos, los máximos galardones de la música popular dominicana.
Rafael Solano es para los dominicanos un verdadero símbolo de la canción romántica.